
Las muchachas de la Seleccion Colombia Femenina Sub-20 se armaron una jugada de colección contra Italia: aguantaron el partido como gatas panza arriba y en los penales las mandaron a mimir sin cobija. ¡Ese bronce se lo ganaron a puro lomo, colmillo y corazón!

Sufrir ese partido, apretar los dientes y definir con el pulso firme desde los doce pasos no es para cualquiera. Salieron a la cancha a demostrar de qué están hechas y dejaron la bandera bien arriba a pura garra. ¡De quitarse el sombrero y darles un aplauso de aquí hasta la luna!
Chao, michismosos.
