
El pasado 17 de septiembre de 2026, un Boeing 777-300ER de KLM que cubría la ruta Ámsterdam – Curazao con 322 pasajeros a bordo tuvo que dar media vuelta y regresar al punto de partida. ¿El motivo? Una power bank decidió incendiarse en plena cabina cuando el avión ya llevaba unas cinco horas y media de vuelo.
Por fortuna, la tripulación reaccionó como los grandes, controló el fuego rápidamente y el comandante decidió volver a Ámsterdam por pura precaución. Pero el chisme aeronáutico tiene un detalle jugoso: varios medios reportaron que la batería pertenecía, nada más y nada menos, que al antiguo CEO de la mismísima KLM (aunque la aerolínea prefirió no confirmar identidades por temas de privacidad). Cosas que pasan hasta en las mejores familias de la aviación.
Aprovechando este papayazo aéreo, aquí te dejo la guía definitiva para viajar con tu power bank sin terminar haciendo retornar un avión transatlántico:
Como te conté en nuestro artículo «¿Arriba conmigo o abajo en la bodega?», estas baterías SIEMPRE deben ir contigo en el equipaje de mano (carry-on). La razón es simple: si una batería entra en descontrol térmico en la cabina, la tripulación puede actuar en cuestión de segundos (tal como pasó en el vuelo de KLM). Si eso llega a ocurrir abajo en la bodega de carga, la historia es otra muy distinta.
Para que no te dejen la batería en el filtro de seguridad, ten en cuenta su clasificación según la capacidad:
- Menos de 100 Wh (aprox. 27.000 mAh): Permitidas sin pedirle permiso a nadie. Es el tamaño estándar de casi todas las baterías comerciales.
- Entre 100 Wh y 160 Wh: Requieren aprobación previa de la aerolínea antes de abordar.
- Más de 160 Wh: Totalmente prohibidas a bordo. Se quedan en tierra.
Ojo a la letra chiquita: La mayoría de regulaciones e internacionales permiten un máximo de dos (2) unidades por pasajero. Además, un recordatorio de oro: usar la power bank para cargar tus equipos durante el vuelo está prohibido en la mayoría de aerolíneas. Sí, precisamente para evitar sorpresas térmicas… un detalle que hasta un ex-CEO debería tener grabado en la cabeza.
¡Yo soy Avioncio y nos vemos en el aire! 🛫✨
